lunes, 19 de octubre de 2020

EL DERECHO A LA EDUCACIÓN EN TIEMPO DE PANDEMIA

 EL DERECHO A LA EDUCACIÓN EN TIEMPO DE PANDEMIA*

Daniel Quineche Meza

16/10/2020

Todo comenzó a fines del 2019. En la provincia de Wuhan (China) surgió un brote de una enfermedad con síntomas parecidas a una gripe pero mucho más grave con consecuencias fatales. La causa de la enfermedad fue asignada a un virus del tipo coronavirus que luego se identificó como SARS CoV-2 y la enfermedad recibió el nombre de Covid-19. La característica de este nuevo coronavirus es su alta tasa de contagio por lo que su propagación fue bastante rápida y se expandió a toda Asia y otras regiones como Europa y América. Este hecho fue favorecido por la economía global que propicia un intenso transporte aéreo de personas y bienes entre los países. Por esta razón, la OMS se vio en la necesidad de anunciar a los países una alerta pandémica.

Como se tenía muy poco conocimiento sobre este nuevo virus, las medidas que se adoptaron fueron las aplicadas en situaciones parecidas pero de menor envergadura (Caso de la gripe H1N1, 2009). Por ello, las primeras medidas fueron dirigidas a impedir la propagación del coronavirus promoviendo la higiene de las manos, el uso de tapa bocas y el distanciamiento social. Y, más adelante, las medidas se radicalizaron llevando a la población a su confinamiento; en consecuencia, se paralizaron las actividades económicas y socioculturales y se cerraron las escuelas. Los países cerraron sus fronteras, el mundo se paralizó y tomaron relevancia las telecomunicaciones.

La pandemia puso al descubierto otras crisis que las políticas públicas preferían postergar su atención como las políticas de salud pública, de educación y ambientales. Y también, las políticas de ciencia y tecnología dirigidas a la salud pública.

El confinamiento de la población ha agudizado los problemas en la economía del país (quiebre de empresas y desempleo) y también en lo social (discriminación y desigualdad), particularmente en la educación (interrupción de los procesos de aprendizaje de las jóvenes generaciones).


LA INMEDIATEZ DE LA RESPUESTA EN EDUCACIÓN

Con el propósito de asegurar la continuidad de la educación en tiempos de pandemia se optó por la educación remota mediante el uso de la radio, la televisión y de los medios tecnológicos conectados a la Internet. Sin embargo, esta especie de “vacuna tecnológica” estuvo marcada por la improvisación.

En lo tecnológico, no se tuvo en cuenta que los medios tecnológicos no fueron creados con fines educativos sino de comunicación y difusión de información. Por ello, el uso de la radio y de la televisión con fines educativos implicó el diseño de programas ad hoc que tenían por los menos dos componentes: el informativo, a través de la radio o la televisión, y materiales complementarios dirigidos a las actividades de aprendizaje de los estudiantes. Estas actividades, generalmente, se sostienen en el autoaprendizaje. La dificultad mayor de estos programas es que la revisión de las tareas de los estudiantes por parte del docente es tardía. En cuanto al uso de la Internet con fines educativos, se impulsó desde la denominada  educación a distancia con soporte tecnológico. Para ello se tuvieron que diseñar plataformas digitales ad hoc conocidas como “Aulas virtuales”; lo que implicaba la capacitación de los usuarios tanto docentes diseñadores, docentes tutores y estudiantes.

Por lo que se conoce “Aprendo en casa” asumió que el programa televisivo “Plaza Sésamo” (versión latinoamericana del programa infantil estadounidense Sesame Street) podría ser el modelo. Pero, este programa sólo se vale de lo audiovisual para dar información y el hacer queda limitado a la imitación; por lo que el aprendizaje está condicionado por la capacidad de atención y retención por parte del estudiante-receptor. Para complementar estas limitaciones se ha tenido que hacer materiales adicionales que se cargan en una plataforma repositorio (que no es un aula virtual) y de la cual se pueden descargar. Los materiales se presentan por semanas y contienen: introducción, planificador de actividades, actividades y recursos adicionales. Así mismo, se asume como supuesto la permanencia de los padres en casa por el confinamiento y que pueden hacer el papel de tutores en el proceso de aprendizaje de sus hijos. Pero, las condiciones de los hogares de los estudiantes de las escuelas públicas no son las más adecuadas para asegurar un buen aprendizaje; las familias tienen varios hijos de distintas edades, con un bajo nivel educativo, con recursos tecnológicos muy limitados y bajos recursos económicos; por lo que son familias disfuncionales. Situación más crítica, cuando se trata de las familias de las personas que forman parte de la primera línea de contención a la pandemia (salud, seguridad, educación, teletrabajo)

 

IMPACTO DE LA PANDEMIA EN EDUCACIÓN

La pandemia ha profundizado la crisis en educación. Desde los noventa, la política educativa impulsó la privatización de las escuelas en todo nivel sin ningún protocolo que garantice los aprendizajes. Para ello se valió de desprestigiar a los maestros, a quiénes los culpaban de los magros resultados que mostraban los estudiantes en las evaluaciones censales y las pruebas internacionales (PISA), y por si fuera poco, los maestros empezaron a aparecer en las primeras páginas de la prensa como proclives a la violencia, maltratadores y violadores de los estudiantes. Todo ello justificó la reforma magisterial basada en la meritocracia, que dio pie a la proliferación de evaluaciones, seguimiento policíaco (formalmente llamado “acompañamiento docente”) y al crecimiento de la cultura del cartón. En la práctica, se dividió al magisterio entre los que ganan más y los que ganan menos por el mismo trabajo, entre los maestros nombrados y los maestros contratados.

En el nivel superior, la consecuencia de esta política fue la proliferación de las empresas-universidades, ofertando unas estudios a bajo costo y otras doble titulación (una nacional y otra extranjera). Se culpó a los rectores y así se justificó la reforma universitaria que creó la Superintendencia (SUNEDU), responsable de la evaluación y licenciamiento de las universidades, convirtiendo a las universidades en un servicio en sintonía con la política de formación de capital humano que impulsa la economía de libre mercado.

Para completar esta reforma en la educación, en realidad reorientación hacia la economía de libre mercado, se puso en práctica un nuevo currículo nacional, cuya principal característica es la puesta en relieve del desarrollo de las habilidades y desculturaliza la formación de los ciudadanos. Es por ello que la implementación de la educación remota ha tenido serias dificultades a la hora de buscar respuestas a ¿y ahora qué se enseña? Ello ha llevado a recuperar, en muchos casos, los contenidos de la educación tradicional (enciclopedista o bancaria), expuestos de manera frontal (Khan Academy como modelo)

La consecuencia de esta política de privatización es un debilitamiento del derecho a la educación integral de las personas. La pandemia lo que ha hecho es develar que no estamos en el camino correcto.

La migración de los estudiantes de las escuelas privadas a las escuelas públicas (debilitamiento de la privatización) o las serias limitaciones en la accesibilidad a los medios tecnológicos (ampliación de la brecha digital), no son las únicas manifestaciones de la crisis en educación como consecuencia de la pandemia. Esta crisis también se manifiesta:

En lo pedagógico, la virtualidad, pone en riesgo la socialización de los estudiantes, uno de los grandes fines de la educación,  al generar tensiones por la sobreexposición de docentes y estudiantes, o por las dificultades para mantener la relación y la mediación pedagógicas. Esto es especialmente cierto en los niveles iniciales de educación, en particular en el preescolar y el primario, en los que se requiere un trabajo coordinado con padres, madres o cuidadores para el acompañamiento y la mediación de los procesos de niños y niñas.

En lo educativo, la estrategia de educación remota ha excluido a los estudiantes con necesidades especiales y también a los estudiantes de las familias más pobres,; y ha obligado a la deserción escolar, no sólo por la falta de acceso a las TIC sino por el hastío y el aburrimiento que provoca la precariedad pedagógica de la Educación remota.

En lo social, el aumento del desempleo y la pobreza, sumado a mayores niveles de violencia doméstica y de problemas de salud física y mental, redundan en que todo el personal de las escuelas se vea enfrentado a las dificultades y tensiones que experimentan las familias, sin contar, en muchos casos, con los recursos materiales o profesionales necesarios para abordarlas. Esta situación genera desgaste emocional, agobio y estrés entre el personal docente.

 

¿CÓMO RESPONDER?

Para el diseño e implementación de las respuestas educativas a esta crisis sociosanitaria se requiere de la participación activa de todos los actores de la comunidad educativa, tanto durante este período de confinamiento como en el proceso de reapertura de las escuelas.

Los directores de las escuelas requieren ser fortalecidos en la búsqueda de respuestas organizativas, pedagógicas, de apoyo al personal docente y al fortalecimiento del rol social de las escuelas. Estas respuestas deber ser creativas y contextualizadas y que permitan abordar la continuidad de los aprendizajes y brindar apoyo socioemocional.

Asimismo, es fundamental empoderar al profesorado y al personal directivo para que pueda tomar decisiones pedagógicas contextualizadas y flexibles, manteniendo un adecuado equilibrio entre la autonomía y el apoyo que debe proporcionar el Estado.

El desarrollo de habilidades por sí mismo no tiene sentido para el ser humano, para una máquina como el robot quizás, aunque no precisamente le da sentido a su acción sino que es parte constitutiva del mismo (hecho para hacer tal cosa y no otra). Uno de los fines fundamentales de la educación es la culturación de las personas. No sólo se trata de que sólo se reconozca como parte de ella, de que aprecie su desarrollo, sino que sea un actor en ella acrecentándola. Por consiguiente, como toda acción implica desarrollo de habilidades, estas toman sentido y significancia, acrecentando la cultura apoyados en los hombros de los que ya la hicieron antes. Y, si se toma en cuenta las prioridades del presente, el cuidado de la salud de las personas y la conservación del ambiente son propósitos educativos de primer orden.

* El presente artículo sistematiza las ideas compartidas en la fecha en un evento virtual organizado por el comité de Derechos Humanos de El Agustino, Lima. 

viernes, 2 de octubre de 2020

PERÚ PANDEMIA COVID-19 - ¿SE INICIA LA PRIMAVERA O EN OCTUBRE SÍ HAY MILAGROS

PERÚ PANDEMIA COVID-19 - ¿SE INICIA LA PRIMAVERA O EN OCTUBRE SÍ HAY MILAGROS?

Daniel Quineche Meza

02/10/2020.

Al cierre del mes de septiembre se empieza a respirar un nuevo aire pues el coronavirus se está agotando. Definitivamente que esta pandemia nos alcanzó con los pantalones abajo y al salir corriendo para detenerla nos hemos ido de bruces, cae y levanta ha sido la regla. Así, por ejemplo, el seguimiento de la pandemia es un camino tortuoso porque la data oficial es inconsistente y mal que bien hemos tenido que apoyarnos en ella para tener una idea de lo que estaba ocurriendo. Asumiendo este riesgo, considero que las cifras de fallecidos por Covid-19 confirmados es una mejor aproximación para confirmar el agotamiento del SARS CoV-2, causante de la Covid-19,  (Gráfico 1). Esta afirmación se corrobora con los resultados de la aplicación de las pruebas moleculares (PCR) a los pacientes que presentan síntomas evidentes de estar enfermos (Gráfico 2). Cabe agregar que esta prueba diagnostica la enfermedad pero no indica lo contagioso que pueda ser el paciente. Bueno, hoy en día todavía hay posiciones controversiales respecto a las pruebas (rápidas o inmunológicas y PCR o moleculares). ¿Qué hacer? Pues, los mejor es evitar el contagio; pero como no sabemos quién es o no contagioso, la protección personal es la mejor medida: higiene de manos, uso de mascarilla y distanciamiento social. ¡Contigo a la distancia, es la voz!