lunes, 19 de octubre de 2020

EL DERECHO A LA EDUCACIÓN EN TIEMPO DE PANDEMIA

 EL DERECHO A LA EDUCACIÓN EN TIEMPO DE PANDEMIA*

Daniel Quineche Meza

16/10/2020

Todo comenzó a fines del 2019. En la provincia de Wuhan (China) surgió un brote de una enfermedad con síntomas parecidas a una gripe pero mucho más grave con consecuencias fatales. La causa de la enfermedad fue asignada a un virus del tipo coronavirus que luego se identificó como SARS CoV-2 y la enfermedad recibió el nombre de Covid-19. La característica de este nuevo coronavirus es su alta tasa de contagio por lo que su propagación fue bastante rápida y se expandió a toda Asia y otras regiones como Europa y América. Este hecho fue favorecido por la economía global que propicia un intenso transporte aéreo de personas y bienes entre los países. Por esta razón, la OMS se vio en la necesidad de anunciar a los países una alerta pandémica.

Como se tenía muy poco conocimiento sobre este nuevo virus, las medidas que se adoptaron fueron las aplicadas en situaciones parecidas pero de menor envergadura (Caso de la gripe H1N1, 2009). Por ello, las primeras medidas fueron dirigidas a impedir la propagación del coronavirus promoviendo la higiene de las manos, el uso de tapa bocas y el distanciamiento social. Y, más adelante, las medidas se radicalizaron llevando a la población a su confinamiento; en consecuencia, se paralizaron las actividades económicas y socioculturales y se cerraron las escuelas. Los países cerraron sus fronteras, el mundo se paralizó y tomaron relevancia las telecomunicaciones.

La pandemia puso al descubierto otras crisis que las políticas públicas preferían postergar su atención como las políticas de salud pública, de educación y ambientales. Y también, las políticas de ciencia y tecnología dirigidas a la salud pública.

El confinamiento de la población ha agudizado los problemas en la economía del país (quiebre de empresas y desempleo) y también en lo social (discriminación y desigualdad), particularmente en la educación (interrupción de los procesos de aprendizaje de las jóvenes generaciones).


LA INMEDIATEZ DE LA RESPUESTA EN EDUCACIÓN

Con el propósito de asegurar la continuidad de la educación en tiempos de pandemia se optó por la educación remota mediante el uso de la radio, la televisión y de los medios tecnológicos conectados a la Internet. Sin embargo, esta especie de “vacuna tecnológica” estuvo marcada por la improvisación.

En lo tecnológico, no se tuvo en cuenta que los medios tecnológicos no fueron creados con fines educativos sino de comunicación y difusión de información. Por ello, el uso de la radio y de la televisión con fines educativos implicó el diseño de programas ad hoc que tenían por los menos dos componentes: el informativo, a través de la radio o la televisión, y materiales complementarios dirigidos a las actividades de aprendizaje de los estudiantes. Estas actividades, generalmente, se sostienen en el autoaprendizaje. La dificultad mayor de estos programas es que la revisión de las tareas de los estudiantes por parte del docente es tardía. En cuanto al uso de la Internet con fines educativos, se impulsó desde la denominada  educación a distancia con soporte tecnológico. Para ello se tuvieron que diseñar plataformas digitales ad hoc conocidas como “Aulas virtuales”; lo que implicaba la capacitación de los usuarios tanto docentes diseñadores, docentes tutores y estudiantes.

Por lo que se conoce “Aprendo en casa” asumió que el programa televisivo “Plaza Sésamo” (versión latinoamericana del programa infantil estadounidense Sesame Street) podría ser el modelo. Pero, este programa sólo se vale de lo audiovisual para dar información y el hacer queda limitado a la imitación; por lo que el aprendizaje está condicionado por la capacidad de atención y retención por parte del estudiante-receptor. Para complementar estas limitaciones se ha tenido que hacer materiales adicionales que se cargan en una plataforma repositorio (que no es un aula virtual) y de la cual se pueden descargar. Los materiales se presentan por semanas y contienen: introducción, planificador de actividades, actividades y recursos adicionales. Así mismo, se asume como supuesto la permanencia de los padres en casa por el confinamiento y que pueden hacer el papel de tutores en el proceso de aprendizaje de sus hijos. Pero, las condiciones de los hogares de los estudiantes de las escuelas públicas no son las más adecuadas para asegurar un buen aprendizaje; las familias tienen varios hijos de distintas edades, con un bajo nivel educativo, con recursos tecnológicos muy limitados y bajos recursos económicos; por lo que son familias disfuncionales. Situación más crítica, cuando se trata de las familias de las personas que forman parte de la primera línea de contención a la pandemia (salud, seguridad, educación, teletrabajo)

 

IMPACTO DE LA PANDEMIA EN EDUCACIÓN

La pandemia ha profundizado la crisis en educación. Desde los noventa, la política educativa impulsó la privatización de las escuelas en todo nivel sin ningún protocolo que garantice los aprendizajes. Para ello se valió de desprestigiar a los maestros, a quiénes los culpaban de los magros resultados que mostraban los estudiantes en las evaluaciones censales y las pruebas internacionales (PISA), y por si fuera poco, los maestros empezaron a aparecer en las primeras páginas de la prensa como proclives a la violencia, maltratadores y violadores de los estudiantes. Todo ello justificó la reforma magisterial basada en la meritocracia, que dio pie a la proliferación de evaluaciones, seguimiento policíaco (formalmente llamado “acompañamiento docente”) y al crecimiento de la cultura del cartón. En la práctica, se dividió al magisterio entre los que ganan más y los que ganan menos por el mismo trabajo, entre los maestros nombrados y los maestros contratados.

En el nivel superior, la consecuencia de esta política fue la proliferación de las empresas-universidades, ofertando unas estudios a bajo costo y otras doble titulación (una nacional y otra extranjera). Se culpó a los rectores y así se justificó la reforma universitaria que creó la Superintendencia (SUNEDU), responsable de la evaluación y licenciamiento de las universidades, convirtiendo a las universidades en un servicio en sintonía con la política de formación de capital humano que impulsa la economía de libre mercado.

Para completar esta reforma en la educación, en realidad reorientación hacia la economía de libre mercado, se puso en práctica un nuevo currículo nacional, cuya principal característica es la puesta en relieve del desarrollo de las habilidades y desculturaliza la formación de los ciudadanos. Es por ello que la implementación de la educación remota ha tenido serias dificultades a la hora de buscar respuestas a ¿y ahora qué se enseña? Ello ha llevado a recuperar, en muchos casos, los contenidos de la educación tradicional (enciclopedista o bancaria), expuestos de manera frontal (Khan Academy como modelo)

La consecuencia de esta política de privatización es un debilitamiento del derecho a la educación integral de las personas. La pandemia lo que ha hecho es develar que no estamos en el camino correcto.

La migración de los estudiantes de las escuelas privadas a las escuelas públicas (debilitamiento de la privatización) o las serias limitaciones en la accesibilidad a los medios tecnológicos (ampliación de la brecha digital), no son las únicas manifestaciones de la crisis en educación como consecuencia de la pandemia. Esta crisis también se manifiesta:

En lo pedagógico, la virtualidad, pone en riesgo la socialización de los estudiantes, uno de los grandes fines de la educación,  al generar tensiones por la sobreexposición de docentes y estudiantes, o por las dificultades para mantener la relación y la mediación pedagógicas. Esto es especialmente cierto en los niveles iniciales de educación, en particular en el preescolar y el primario, en los que se requiere un trabajo coordinado con padres, madres o cuidadores para el acompañamiento y la mediación de los procesos de niños y niñas.

En lo educativo, la estrategia de educación remota ha excluido a los estudiantes con necesidades especiales y también a los estudiantes de las familias más pobres,; y ha obligado a la deserción escolar, no sólo por la falta de acceso a las TIC sino por el hastío y el aburrimiento que provoca la precariedad pedagógica de la Educación remota.

En lo social, el aumento del desempleo y la pobreza, sumado a mayores niveles de violencia doméstica y de problemas de salud física y mental, redundan en que todo el personal de las escuelas se vea enfrentado a las dificultades y tensiones que experimentan las familias, sin contar, en muchos casos, con los recursos materiales o profesionales necesarios para abordarlas. Esta situación genera desgaste emocional, agobio y estrés entre el personal docente.

 

¿CÓMO RESPONDER?

Para el diseño e implementación de las respuestas educativas a esta crisis sociosanitaria se requiere de la participación activa de todos los actores de la comunidad educativa, tanto durante este período de confinamiento como en el proceso de reapertura de las escuelas.

Los directores de las escuelas requieren ser fortalecidos en la búsqueda de respuestas organizativas, pedagógicas, de apoyo al personal docente y al fortalecimiento del rol social de las escuelas. Estas respuestas deber ser creativas y contextualizadas y que permitan abordar la continuidad de los aprendizajes y brindar apoyo socioemocional.

Asimismo, es fundamental empoderar al profesorado y al personal directivo para que pueda tomar decisiones pedagógicas contextualizadas y flexibles, manteniendo un adecuado equilibrio entre la autonomía y el apoyo que debe proporcionar el Estado.

El desarrollo de habilidades por sí mismo no tiene sentido para el ser humano, para una máquina como el robot quizás, aunque no precisamente le da sentido a su acción sino que es parte constitutiva del mismo (hecho para hacer tal cosa y no otra). Uno de los fines fundamentales de la educación es la culturación de las personas. No sólo se trata de que sólo se reconozca como parte de ella, de que aprecie su desarrollo, sino que sea un actor en ella acrecentándola. Por consiguiente, como toda acción implica desarrollo de habilidades, estas toman sentido y significancia, acrecentando la cultura apoyados en los hombros de los que ya la hicieron antes. Y, si se toma en cuenta las prioridades del presente, el cuidado de la salud de las personas y la conservación del ambiente son propósitos educativos de primer orden.

* El presente artículo sistematiza las ideas compartidas en la fecha en un evento virtual organizado por el comité de Derechos Humanos de El Agustino, Lima. 

viernes, 2 de octubre de 2020

PERÚ PANDEMIA COVID-19 - ¿SE INICIA LA PRIMAVERA O EN OCTUBRE SÍ HAY MILAGROS

PERÚ PANDEMIA COVID-19 - ¿SE INICIA LA PRIMAVERA O EN OCTUBRE SÍ HAY MILAGROS?

Daniel Quineche Meza

02/10/2020.

Al cierre del mes de septiembre se empieza a respirar un nuevo aire pues el coronavirus se está agotando. Definitivamente que esta pandemia nos alcanzó con los pantalones abajo y al salir corriendo para detenerla nos hemos ido de bruces, cae y levanta ha sido la regla. Así, por ejemplo, el seguimiento de la pandemia es un camino tortuoso porque la data oficial es inconsistente y mal que bien hemos tenido que apoyarnos en ella para tener una idea de lo que estaba ocurriendo. Asumiendo este riesgo, considero que las cifras de fallecidos por Covid-19 confirmados es una mejor aproximación para confirmar el agotamiento del SARS CoV-2, causante de la Covid-19,  (Gráfico 1). Esta afirmación se corrobora con los resultados de la aplicación de las pruebas moleculares (PCR) a los pacientes que presentan síntomas evidentes de estar enfermos (Gráfico 2). Cabe agregar que esta prueba diagnostica la enfermedad pero no indica lo contagioso que pueda ser el paciente. Bueno, hoy en día todavía hay posiciones controversiales respecto a las pruebas (rápidas o inmunológicas y PCR o moleculares). ¿Qué hacer? Pues, los mejor es evitar el contagio; pero como no sabemos quién es o no contagioso, la protección personal es la mejor medida: higiene de manos, uso de mascarilla y distanciamiento social. ¡Contigo a la distancia, es la voz!


miércoles, 23 de septiembre de 2020

PERÚ PANDEMIA COVID-19. ¿ESTAMOS ALCANZANDO LA INMUNIDAD DE REBAÑO?

PERÚ PANDEMIA COVID-19. ¿ESTAMOS ALCANZANDO LA INMUNIDAD DE REBAÑO?

Por Daniel Quineche Meza

23 de septiembre de 2020

Al finalizar la semana 29 de presencia de la pandemia en nuestro país, las cifras de contagios por semana empiezan a disminuir (Gráfico 1) y también la de fallecidos (Gráfico 2) Este cambio en la pandemia se confirma cuando se observa la curva logarítmica de hospitalizaciones (Gráfico 3). Pasaron los momentos críticos traducidos en reclamos desesperados por camas UCI, respiradores mecánicos y oxígeno. Pero, si todavía no contamos con la vacuna ni se conocer aún un tratamiento médico eficaz para combatir con eficacia las enfermedades derivadas por la infección del SARS Co-2, causante de la Covid-19, cómo se explican estos descensos. La única explicación posible tendría que ser que estamos alcanzado la denominada “inmunidad de rebaño”: Esta es la protección contra una enfermedad contagiosa de la que disfruta la comunidad porque una alta proporción de personas son inmunes, lo que impide la transmisión de la infección de persona a persona. No es momento para triunfalismo ni menos para disputas de liderazgo porque para todos esta pandemia es totalmente desconocida y se está conociendo montado sobre el caballo. A llegado el momento de introducir cambios ambientales que permitan cambios de comportamiento, incluidos el uso de mascarillas, la higiene y el distanciamiento social, especialmente en los centros de trabajo y viviendas superpobladas, así como atención médica integral y eficaz y financiamiento para la recuperación económica del país con impacto positivo en el empleo y en los ingresos de la población.   





LA FORMACIÓN INICIAL Y CONTINUA DE PROFESORES DE CIENCIAS NATURALES

 LA FORMACIÓN INICIAL Y CONTINUA DE PROFESORES DE CIENCIAS NATURALES*

 

“Aquellos que pueden, hacen. Aquellos que entienden, enseñan”

Lee Shulman, 1986

(Citado por Andoni Garritz, 2004)

 

Daniel Quineche Meza

Lima, 22 de septiembre de 2020.

El sistema educativo del Perú comprende dos etapas: Educación Básica y Educación Superior (Art. N° 29, Ley N° 28044-2003). En este sistema los profesores de Ciencias Naturales son profesionales de la Educación que ejercen su función en el nivel de Educación Secundaria de la etapa de Educación Básica, en las modalidades de Educación Básica Regular y Educación Básica Alternativa. La formación inicial y continua de estos profesionales implica un conjunto de decisiones que deben ser precedidas por un análisis de la situación que se espera modificar para mejorar.

El sentido de mi participación se guía por las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las nuevas demandas que plantean los cambios que se vienen dando en el mundo y la sociedad? y ¿cuáles son las nuevas exigencias a la educación en ciencias y a la formación de profesores de ciencias naturales?

Con respecto a los cambios, entre otros, destaco los siguientes: la ciencia y tecnología es el motor del desarrollo (la nuevas TIC cambian el modo de hacer las cosas, pero el modelo de desarrollo dominante es de alto riesgo); la ciencia y tecnología es una construcción social (crece la desconfianza y en democracia, se acrecienta la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones particularmente en asuntos donde interviene la ciencia y la tecnología); el aprendizaje es una construcción social y psicológica (el sujeto que aprende actúa según su comprensión de las cosas); y las nuevas TIC influyen en la manera de informarse y también de aprender (los recursos digitales permiten hacer de la actividad pedagógica desarrollada algo ágil capaz de adaptarse a un mundo cambiante en el que más que conocimientos hay que adquirir competencias).

En razón de estos cambios, la educación en ciencias en la hoy denominada Educación Básica  se orienta a la formación de ciudadanos (Ciencia para todos o alfabetización científica y tecnológica), lo que prioriza el desarrollo de las habilidades científicas (capacidades y competencias científicas), que se aprenden mediante la indagación escolar o la resolución de problemas (los proyectos son una forma de adquirir un aprendizaje para toda la vida en un entorno más flexible y sugerente), por lo que lo aprendido se evalúa valorando el desempeño del estudiante con procedimientos variados. Estos cambios implican también cambios en la organización y dinámica de la escuela bajo un liderazgo pedagógico compartido de la dirección y el cuerpo de profesores.

Todos estos cambios implican un cambio en el rol del profesor en el aula y la escuela, de enseñante pasa a ser un acompañante (tutor o mediador) en el aprendizaje de los estudiantes. El profesor en la formación inicial debe desarrollar competencias (o su readaptación competencial en la formación continua) en consonancia con estos nuevos contextos de aprendizaje en el que enseñar y aprender se realizan de modo colaborativo y en el que debe estar cualificado para contribuir a la innovación pedagógica con propuestas metodológicas activas y variadas.

Para ello no es suficiente el dominio de las ciencias naturales (conocimientos y procedimientos), hoy se hace necesario que comprenda la naturaleza de la ciencia y la tecnología y tenga un dominio de los conocimientos pedagógicos de las ciencias naturales.

La filosofía, sociología, psicología e historia de la ciencia y tecnología aportan significativamente en la comprensión de la naturaleza de la ciencia y la tecnología. Los conocimientos del contexto educativo, filosofía e historia de la educación, pedagogía y didáctica general, los estudiantes (aspiraciones, condiciones de vida, conocimientos previos y maneras de aprender), currículo escolar y de las ciencias naturales, proveen los recursos necesarios para que el profesor adquiera un dominio de los conocimientos pedagógicos de las ciencias naturales.

Este dominio le permite al profesor identificar y seleccionar situaciones problemas del entorno a cuya solución aportan los conocimientos de las ciencias naturales y la aplicación de procedimientos científicos, y plantearlas de manera que los estudiantes la hagan suya y se comprometan en la búsqueda de soluciones asumiendo la tarea de manera colectiva. Este escenario pedagógico es altamente formativo siempre y cuando los estudiantes tengan oportunidad para afirmar reflexivamente aquellas actitudes propias de la competencia de los científicos (acuciosidad, rigurosidad, persistencia, paciencia, conservación del entorno de trabajo, cuestionamiento, trabajo colaborativo, deliberación, argumentación, iniciativa, tolerancia, participación directa, compromiso de justicia social, competencia leal y solidaria)

La puesta en práctica del CNEB-16 plantea muchos retos a los profesores de Ciencias Naturales que trabajan en instituciones educativas bajo un régimen graduado (ciclos, grados, trimestres, semanas y horas) y en una sociedad donde predomina la cultura cuantitativa, fuente de la meritocracia. Retos como: ¿cómo organizar los programas curriculares de CyT por grado de estudio?, ¿cómo planificar las unidades y sesiones de aprendizaje teniendo como referencia los estándares o niveles de competencias (habilidades científicas), los ejemplos de desempeños, los campos temáticos o dominios, las ideas científicas fundamentales y  los enfoques transversales?, ¿cómo seleccionar las situaciones problema del contexto?, ¿cómo diseñar la evaluación de los aprendizajes?

Las ideas planteadas pueden servir para analizar y diseñar programas de formación inicial y continua dirigidos a los profesores de ciencias naturales para la educación básica en el nivel secundario.




Por ejemplo: Para el VI (1° y 2°) se propone "Al interior del átomo existen partículas con carga eléctrica en el núcleo y en la nube electrónica, que originan la neutralidad o carga neta de los átomos". 

En relación con este planteamiento ¿qué enseñaría a los estudiantes de educación en el primer grado y en el segundo grado de educación básica regular?, ¿cómo justifica su elección?

*Ponencia sustentada en el Conversatorio sobre la formación inicial y continua del profesorado de Ciencias Naturales, organizado por la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa, realizado el 22 de septiembre de 2020.






viernes, 18 de septiembre de 2020

PERÚ PANDEMIA COVID-19 ¿QUÉ PASÓ EN LA SEMANA DEL 07 AL 13/09/2020?

PERÚ PANDEMIA COVID-19 ¿QUÉ PASÓ EN LA SEMANA DEL 07 AL 13/09/2020?

Daniel Quineche Meza

18 de septiembre de 2020.

¡No hay que bajar la guardia! En esta segunda semana de septiembre la cifra de fallecidos por semana ha seguido su tendencia a la baja, es la cuarta semana que los fallecidos disminuyen (Gráfico 1). Esto podría explicarse porque la población más vulnerable se ha esmerado en no contagiarse y menos enfermarse. Así parece confirmarlo las cifras de contagios positivos (con prueba molecular), que también están disminuyendo (Gráfico 2). 




viernes, 11 de septiembre de 2020

EL PROFESOR DE MATEMÁTICAS QUE REQUIERE EL PAÍS

 EL PROFESOR DE MATEMÁTICAS QUE REQUIERE EL PAÍS

Daniel Quineche Meza

07/08/2019

Empecemos haciendo una distinción entre “egresado” y “graduado”.

Egresado es toda persona que ha aprobado todos los créditos de la carrera profesional de acuerdo con el plan de estudios respectivo.

Graduado: es toda persona egresada que ha aprobado los requisitos que exige la universidad en el marco de la ley universitaria para optar al grado académico respectivo, en este caso, el grado académico de Bachiller.

Reflexionemos sobre la categoría curricular “perfil del egresado”

Hernández (2004) concibe el perfil profesional como una imagen previa de las características, los conocimientos, las habilidades, los valores y sentimientos que debe haber desarrollado el estudiante en su proceso de formación. En ese sentido considera prudente tener en cuenta varias dimensiones a la hora de definir un perfil profesional, la persona humana, intelectual, profesional, social, y su desempeño operativo. 

Hawes y Corvalán (2005) mencionan que los conceptos del perfil profesional están relacionados con el contexto laboral en una época y sociedad dadas, la organización del trabajo, el grado de autonomía del ejercicio profesional y las relaciones entre las diferentes ocupaciones que afectan su especificidad.

Alfaro et al. (2008, 39-40) conceptualizan el perfil de desempeño en la relación de características personales y conductuales, cuya valoración la realizan por medio de “(…) la diversidad, la diferenciación de particularidades humanas, las capacidades, los valores, las actitudes, los estilos cognitivos y las pautas de comportamiento” .

Rodríguez (2010) indica que el perfil docente se basa en especificaciones sobre el hacer y el compromiso con la realidad educativa.

Bozu (2007, 3), desde el enfoque por competencias, diferencia al perfil profesional como el perfil competencial del profesorado y considera que es una descripción detallada y esmerada que muestra los rasgos más característicos de un grupo profesional, es decir “(…) el conjunto de capacidades y competencias que identifican la formación de una persona, para asumir en condiciones óptimas las responsabilidades propias del desarrollo de funciones y tareas de su profesión.”

Todo proyecto educativo centrado en el aprendizaje de las personas, para definirse debe dar respuesta a tres preguntas fundamentales: ¿para qué aprender?, ¿qué aprender? y ¿cómo aprenderlo? Indudablemente, las respuestas dependerán del sentido y significado de la educación en una sociedad determinada. En nuestro caso, una sociedad multilingüe y pluricultural con predominio del castellano y la cultura occidental.

Kemmis (1998, 113) plantea que desde la aparición de la educación de masas, la planificación curricular ha tratado de transformar la sociedad mediante cambios en la escolarización y el currículo escolar. Por tanto, el currículo no debe considerarse solo como la organización de lo que debe ser enseñado y aprendido; es en lo fundamental una respuesta al para qué aprender.

En ese sentido, el perfil del egresado puede entenderse como la representación de una propuesta curricular que se concreta en la integralidad de la persona y del profesional, quien al egresar en capaz de actuar en la sociedad contribuyendo en su cambio, en busca de satisfacer las necesidades fundamentales de los ciudadanos. Por consiguiente, en el proceso formativo se integran conocimientos –intelectuales y técnicos, específicos y generales– y comportamientos humanos consigo mismo y con los demás.

Elementos para un perfil funcional

Desde esta perspectiva, es más pertinente reflexionar sobre un perfil funcional del profesor de matemáticas frente a los desafíos del siglo XXI.

·       Inspirador de los estudiantes para que desarrollen sus capacidades cognitivas y socioemocionales, y sientan, piensen, actúen y hablen como lo hacen los matemáticos frente a situaciones de su entorno y encrucijadas de sus propias ideas: situaciones de conteo, situaciones de forma, movimiento y localización; situaciones de regularidad, equivalencia y cambio; situaciones de incertidumbre y complejidad.

 ·       Enseñante y aprendiz junto con sus estudiantes para que sus puntos de vistas distingan diferencias y semejanzas y cada quien reconstruya su propia interpretación matemática de la realidad.

 ·       Proveedor de medios concretos e inventados para impulsar la curiosidad y motivación de  los estudiantes que les abre el camino al razonamiento lógico.

 

Poner a prueba la curiosidad de los estudiantes planteándoles problemas adecuados a sus conocimientos, y ayudarlos a resolverlos por medio de preguntas estimulantes, podrá despertarles el gusto por el pensamiento independiente y proporcionarles ciertos recursos para ello. (Polya, 1944)

 ·       Aprovechar las potencialidades de las TIC para crear nuevos escenarios que simulan la realidad para impulsar en los estudiantes el desarrollo de su pensamiento matemático.

·       Investigador del pensamiento matemático en la diversidad de culturas de nuestro país, que con sus obras arquitectónicas, de ingeniería, textiles y artes aún están presentes gracias a la herencia sociocultural que se transmite de generación a generación y que hoy son la admiración del mundo y fuente para las innovaciones.

·       Impulsor de las competencias comunicativas propias y de los estudiantes porque el lenguaje, simbólico y verbal, es la concreción fáctica del pensamiento matemático. Es muy habitual creer que se puede “saber” matemática y no necesariamente saber comunicarla (hablarla, escribirla y leerla) No se puede dar el aprendizaje sin capacidades comunicativas. La matemática también tiene una dimensión comunicativa, cuyo lenguaje es bastante específico, preciso y riguroso.

Referencias

Alfaro, M., Gamboa, A., Jiménez, S., Martín, J., Ramírez, A. y Vargas, M-C. (2008). Construcción del perfil profesional docente de sétimo año: Respuesta a una necesidad actual. Revista Electrónica Educare, 12(2), 31-45. Recuperado de: http://www.revistas.una.ac.cr/index.php/EDUCARE/article/view/1433

Bozu, Z. (septiembre, 2007) El perfil de las competencias profesionales del profesorado de la ESO. PREAL. Recuperado de:

http://www.oei.es/docentes/articulos/perfil_competencias_profesionales_profesorado_eso-bozu.pdf.

Hernández, A. (2004). Capítulo V Perfil Profesional. Pedagogía Universitaria, 9(2), 69-98.

Hawes, G. y Corvalán, O. (2005). Construcción de un perfil profesional (Proyecto Mecesup Tal 0101). Chile: Instituto de Investigación y Desarrollo Educacional. Universidad de Talca. Recuperado de:

http://www.iide.cl/medios/iide/publicaciones/revistas/Construccion_de_un_Perfil_Profesional.pdf

Kemmis, S. (1998). El currículum: Más allá de la teoría de la reproducción. Madrid: Morata.

Rodríguez, M. E. (2010). El perfil del docente de Matemática: Visión desde la triada matemática cotidianidad y pedagogía integral. Revista Electrónica Actualidades Investigativas en Educación, 10(3), 1-19. Recuperado de http://revista.inie.ucr.ac.cr/ediciones/controlador/Article/accion/show/articulo/el-perfil-del-docente-de-matematica-vision-desde-latriada-matematica-cotidianidad-y-pedagogia-integral.html

jueves, 10 de septiembre de 2020

PANDEMIA COVID-19 – LOS VARONES SON LOS MÁS VULNERABLES

PANDEMIA COVID-19 – LOS VARONES SON LOS MÁS VULNERABLES

Por Daniel Quineche Meza

15 de junio de 2020.

¿Por qué e COVID-19 afecta más a los varones? Si los varones son más vulnerables al COVID-19, ¿los genes tendrían algo que ver en esta situación?

Una primera pista, las investigaciones realizadas han  descubierto que la inactivación de un gen causada por una mutación convierte en altamente sensibles al coronavirus causante de la enfermedad. El gen en cuestión, el TICAM2, codifica una proteína auxiliar que interviene en la activación de una familia de receptores, la de los receptores de tipo TLR. Estos se hallan implicados en los mecanismos de la inmunidad innata, que constituye la primera línea de defensa contra los microbios patógenos. A diferencia de los hombres, las mujeres poseen dos cromosomas X, por lo que cuentan con el doble de copias del gen para los receptores TLR7, un detector esencial de la actividad vírica que refuerza la capacidad de respuesta inmunitaria.

Una segunda pista, es el gen ACE1. Como resultado, las células portadoras de este gen poseen menos receptores que sirven como puerta de entrada para el coronavirus.

Una tercera pista, son los genes que codifican los antígenos leucocíticos humanos (HLA), un conjunto de proteínas que impide que el sistema inmunitario ataque al propio organismo. Las personas portadoras de la variante HLA-B*46:01 parecen ser especialmente vulnerables al Covid-19.  En cambio, la variante HLA-B*15:03 conferiría cierto grado de protección.

Para saber más acerca de las variantes genéticas que tienen influencia en la infección por la Covid-19, hay en marcha varios proyectos. En uno de ellos, Andrea Ganna, de la Universidad de Helsinki, ha lanzado la COVID-19 Host Genetics Initiative, que pretende aunar los esfuerzos de la comunidad internacional de genetistas que trabajan en esta cuestión.