sábado, 27 de noviembre de 2010

ACCESO A LA EDUCACIÓN BASICA EN CONTEXTOS RURALES



Para establecer la población de niños y niñas en edad de estudiar que acceden a la Educación Básica se utiliza el indicador “Tasa neta de cobertura en el nivel (tasa neta de matrícula)”.

La tasa neta de matrícula se define como el número de matriculados en Inicial, Primaria o Secundaria que se encuentran en el grupo de edades establecido para dicho nivel, expresado como porcentaje de la población total de dicho grupo de edades.

Resultados al 2008:

a) En las áreas rurales el 94,1 por ciento de los niños en edad de estudiar del segmento 6-11 años está matriculado en el nivel primario de la Educación Básica. El 95 por ciento de las niñas y el 94 por ciento de los niños, respectivamente. En este nivel, la tasa neta de matrícula en las áreas rurales es similar a la del país.

b) Sólo el 64 por ciento de los niños en edad de estudiar del segmento 12-16 años está matriculado en el nivel secundario de Educación Básica. El 64,6 por ciento de las adolescentes mujeres y el 63,3 por ciento de los adolescentes varones. En este nivel, la tasa neta de matrícula en las áreas rurales es 10 puntos menos que la del país.

Como se puede apreciar, en el Perú, ha habido avances muy importantes en cuanto a la matrícula de los niños y niñas en edad de estudiar de las áreas rurales, particularmente en el nivel primario de la Educación Básica.

Desafíos:

a) Cómo brindar educación primaria al 5,9 por ciento restante, precisamente aquellos más difíciles de alcanzar debido a su localización.
b) Cómo brindar educación secundaria al 36,0 por ciento de los adolescentes, justamente a aquellos que ya se incorporaron al trabajo o se convirtieron en padres y por tanto no disponen de los tiempos convencionales para el estudio.

Barreras a vencer:

1. La dispersión de la población rural. La alternativa va por impulsar la conformación de centros poblados en lugares estratégicos de las cuencas de modo que siempre haya una escuela bien equipada y atendida. Esto implica la reubicación de todas aquellas escuelas que han sido construidas en parajes aislados,

2. La poca población de jóvenes. Con respecto al nivel secundario de la Educación Básica, en algunas regiones se está respondiendo con mucha creatividad con la modalidad de la formación en alternancia. Esta modalidad aprovecha al máximo los tiempos y la vida en la comunidad para impulsar aprendizajes.

3. El aislamiento de los centros poblados. La conexión a la red vial y por otros medios como las telecomunicaciones es imprescindible.

jueves, 25 de noviembre de 2010

ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS HOY


En el documento base para la Semana Monográfica de la Educación de Santillana "La educación en el horizonte 2020", Juan Carlos Tedesco, ex Ministro de Educación de Argentina, ofrece sus reflexiones sobre la alfabetización científica en los términos siguientes:
Una educación de calidad para todos es una educación capaz de universalizar aprendizajes socialmente significativos. El manejo de los saberes científicos básicos es un componente imprescindible en la formación de un ciudadano de la sociedad de la información. Esta es la razón por la cual la formación científica debe estar incorporada al contenido de la enseñanza universal y obligatoria. Los principales debates ciudadanos están hoy cargados de información científica y técnica. Para tomar decisiones sobre temas como el cuidado del medio ambiente, la manipulación genética o la política económica, por ejemplo, hay que estar alfabetizado científicamente. Desde el punto de vista formal, es probable que este objetivo ya haya sido alcanzado en muchos países. Sin embargo, los resultados reales están lejos de garantizar la meta postulada por los discursos y los documentos oficiales. En este sentido, es necesario incorporar metodologías de enseñanza que permitan descubrir la pasión por el conocimiento, el gusto por la experimentación y el dominio del razonamiento lógico.

¿Cuál es la explicación que dan las autoridades del Ministerio de Educación de Perú al hecho de haber disminuido las horas dedicadas a la enseñanza y aprendizaje de las ciencias en la Educación Básica?

Todos esperan que para el año escolar 2011 haya una serena rectificación.

lunes, 22 de noviembre de 2010

ACCESO A UNA ESCUELA RURAL

¿Qué población de niños y niñas en edad de estudiar tiene acceso a una institución educativa en contexto rural en el Perú?

La tasa de cobertura es un indicador que se define como el porcentaje de la población de una cierta edad o grupo de edades matriculada en cualquier grado, ciclo, nivel o modalidad del sistema educativo.

Resultados del censo escolar 2008:

- En las áreas rurales, los niños y niñas en edad de estudiar del segmento 6—11 años acceden a una institución educativa en el orden del 96,9 por ciento. En el caso de las niñas este indicador se eleva hasta el 97,5 por ciento.

- En cuanto al segmento 12-16 sólo se ha alcanzado al 83,7 por ciento. En este segmento, en el caso de las adolescentes mujeres, el indicador se eleva al 85,5 por ciento.

Desafío:

El desafío consiste en conseguir que el 16,3 por ciento de las adolescentes mujeres (12-16 años) como el 18,2 por ciento de los adolescentes varones tengan acceso a una institución educativa.

Barreras a vencer:

a) Interconexión de todos los centros poblados rurales a la red vial nacional; b) concentración de la población dispersa en pequeños centros poblados que les permita acceder a los servicios básicos de agua potable, desagüe, luz eléctrica, telecomunicaciones y posta médica; c) una escuela en cada centro poblado rural con dotación de un comedor escolar y unidades de vivienda para los profesores; d) servicio de biblioteca itinerante ; e) radio-TV educativa; y f) implementación del sistema docente rural con una duración mínima de 6 años de servicio e incentivos económicos y profesionales.

Fuente: MINEDU. Escale. 2008.
http://escale.minedu.gob.pe/downloads/indicadores/2008/cuadro.html?C03

domingo, 19 de septiembre de 2010

LA ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS NATURALES (1)

Daniel Quineche Meza
El libro que se presenta en este evento es producto del diálogo entre científicos y educadores y de un trabajo colectivo entre la sociedad civil y la academia. Esta experiencia es una señal de la ruta que hay que seguir para ejercer presión sobre los decisores de políticas para que atiendan los problemas fundamentales de nuestra sociedad.
Los retos que enfrentamos hoy y los que enfrentarán nuestras nuevas generaciones tienen que ver tanto con la preservación de la vida sobre la Tierra como con la satisfacción de las necesidades básicas de las poblaciones más pobres de nuestro país y el mundo.
Bajo estas consideraciones hoy es insuficiente hablar de desarrollo y entonces surgen propuestas como las del desarrollo sostenible o del desarrollo humano.
Benjamín Marticorena, desde una mirada crítica, al preguntarse por qué hemos llegado a esta situación, sólo tiene una respuesta: el paradigma utilitario de la ciencia y la tecnología que se instala en el mundo a partir del siglo XVI. Este se explicita en la idea de que la continua mejora de la calidad de la vida humana sólo es posible “mediante la explotación racional y sistemática de la naturaleza” y que presupone que la naturaleza es inagotable. Este paradigma hoy está en una severa crisis. La población y el consumo de la naturaleza no sólo se han incrementado sino que el uso de insumos energéticos y procesos productivos inadecuados han puesto en riesgo la vida misma en el planeta. “Las ciencias naturales nos explican el mundo y la tecnología nos provee la forma de ponerlo al servicio de la sociedad; pero ambas, ciencia y tecnología, requieren de un control social para que las personas puedan gozar de sus altos beneficios sin verse afectadas por sus potenciales riesgos”
Hacer realidad ese control social de la ciencia y la tecnología implica una alfabetización científica y tecnológica de toda la población y para ello ella la escolaridad es el mecanismo privilegiado con que cuenta la sociedad.
Para muchos críticos la escuela está sumida en una profunda crisis. Por ello, justamente, el desafío es rescatarla y fortalecerla porque la escuela también es el único escenario con que cuenta la sociedad para desarrollar el pensamiento crítico; es decir, la capacidad de juzgar y opinar con acierto sobre los usos y abusos de la ciencia y la tecnología.
La modificación en su esencia de la escuela y particularmente de la enseñanza de la ciencia y la tecnología en ella, requiere y exigen de un nuevo pacto social. Ello permitirá “promover, en todo su potencial, el pensamiento crítico, el afecto por la naturaleza y la sociedad y la responsabilidad intelectual.”
Pierre Fayard plantea que ya no es necesario reflexionar más sobre la conveniencia de una sociedad con mayor cultura científica, lo que ahora se requiere es actuar para lograr esa meta. El poder de la ciencia y la tecnología ha alcanzado un nivel tan alto que no puede decir por sí misma hacia dónde ir. Para ello es indispensable crear lazos entre la ciencia y la sociedad a través de diversas estrategias que ponen al alcance de la sociedad los cambios que derivan de la evolución del papel de la ciencia y la tecnología. Dentro de la todavía no definida sociedad del conocimiento, las TIC son el medio que más se empieza a utilizar y las redes sociales empieza a ser esenciales.
Fabiola León-Velarde y Hugo Flores proponen que el aula es el lugar ideal para inspirar en las generaciones nuevas la pasión por la ciencia, no como un proceso abstracto y alejado de la realidad, sino como un desarrollo de aplicación inmediata. Durante el periodo escolar la mejor manera de afianzar el conocimiento es a través de la investigación y es ella la que nos proveerá de ciudadanos inquisitivos y creativos. Todos nos hacemos preguntas de todo tipo y todos los días. El método científico nos ayuda a abordar esa preguntas con un criterio más objetivo y, por lo tanto, más cercano a la verdad. Para tener un pensamiento crítico y científico debemos empezar desde muy temprano, es decir, desde la escuela. La creencia de que la ciencia sólo es necesaria para los científicos o los ingenieros se encuentra desfasada en el mundo actual. Sin embargo, la educación científica en el Perú adolece de serias deficiencias como la baja preparación de los estudiantes en ciencias, el poco énfasis en la capacitación de los profesores, los pocos avances en la utilización de los métodos activos modernos de la enseñanza y la insuficiente utilización de la tecnología educativa. Concluyen que es imprescindible la investigación en el colegio con experimentos pertinentes con el desarrollo del niño y con una explicitación clara de los conceptos implicados. Para ello los proyectos de ciencias deben ser convenientemente planificados y reunir ciertas características para asegurar su calidad.
Gilles Cappe y Philippe Delforge proponen que las ciencias naturales en la escuela constituyen una entrada privilegiada para tratar sobre el pilar ambiental del Desarrollo Sostenible, gracias a los conocimientos que provee para la comprensión de los fenómenos en juego pero también gracias a razones prácticas. En las ciencias naturales los conocimientos se construyen por la práctica de la investigación. En la escuela los alumnos deben situarse como investigadores frente a una problemática, enuncian hipótesis y elaboran protocolos para verificar esas hipótesis. Los resultados obtenidos sirven para extraer conclusiones que se constituyen en los conocimientos. Situación similar se da en la Educación para el Desarrollo Sostenible. No se trata de enseñar las opciones sino de enseñar a optar. Para hacer elecciones claras se requieren ciertas claves, tanto de orden cognitivo como metodológico: conocimientos precisos y amplios por un lado (saber), y razonamientos y métodos de análisis (saber hacer).
Jorge Jhoncón y Carmen Mayorga destacan que el Perú es uno de los cinco países con mayor biodiversidad en el mundo y su multiplicidad de recursos genéticos es un logro de los grupos humanos aborígenes que, durante un proceso de unos diez mil años, han domesticado especies de la fauna y flora nativas seleccionándolas y adaptándolas a los diversos pisos ecológicos. Estas características otorgan al Perú una importancia estratégica a nivel global porque el siglo XXI será el de la biotecnología y la ingeniería genética y muestran un potencial extraordinario para el desarrollo de nuevas actividades económicas. Sin embargo, la dispersión del saber y el divorcio que se da entre el conocimiento científico y la acción, constituyen los dos grandes obstáculos para una mayor productividad de la ciencia actual en nuestro país. Se hace necesario, entonces, formar personal científico que adopte una mayor conciencia respecto a la protección y buen uso de nuestros biorrecursos. La formación de este personal debe realizarse desde la educación primaria y bajo el modelo de la enseñanza integradora de las ciencias, el modelo de la interdisciplinariedad.
Yanira Loyola nos recuerda que los estudiantes aprenden en la medida en que construyen activamente su conocimiento, no tomando pasivamente la información. Es por ello que se hace cada vez más relevante que el docente conozca los procesos cognitivos de los estudiantes y de las estrategias de carácter cognitivo y metacognitivo vinculados al aprendizaje para un mejor desempeño como orientador del aprendizaje.
Juana Loayza y James Glos plantean que frente a los problemas que se derivan de la crisis ambiental, social y económica, la educación tiene que cumplir su rol fundamental de formar personas capaces de aprender y de aplicar sus aprendizajes en la solución de esos problemas. La iniciativa que tuvieron en 1982, en Arequipa, y que se consolida en 1991, con la fundación del Instituto para la Investigación Pedagógica Yachay Wasi, es una demostración del camino de búsqueda para construir una alternativa metodológica para la enseñanza de las ciencias en el Perú. El método Yachay Wasi se define como una estrategia metodológica de enseñanza-aprendizaje que logra desarrollar capacidades cognitivas y afectiva y crea un clima positivo y de respeto de valores en el aula.
Como es obvio me inhibo de comentar el artículo con el que participé en el ciclo de conferencias. Su texto se incluye en el libro y los invito a leerlo.
Esperamos que todos los profesores podamos compartir, discutir las ideas y experiencias que contiene el libro y motivarnos para seguir construyendo un país que transita en la historia apostando por el desarrollo sostenible y el desarrollo humano.
(1) Comentario del autor sobre el libro "La Enseñanza de las Ciencias Naturales. Reflexiones y estrategias pedagógicas." durante su presentación el 15 de septiembre de 2010.